¿Cómo evaluar una oferta de trabajo?
¿cómo evaluar una oferta de trabajo con algo más que un "me late que"?
Te regalamos una herramienta de gran utilidad para que determines los factores de tu trabajo soñado y que puedas evaluar una oferta laboral
¿Tienes claros cuáles son los factores por evaluar de un ofrecimiento laboral y su peso ponderado?
¿Tienes claro cómo es tu trabajo ideal?
¿Eres consciente de que esta evaluación cambiará junto con tu avance profesional en el tiempo?
Entre trabajo remoto, compensación total, flexibilidad de horario, nivel de stress, prestaciones, oportunidades de aprendizaje, marca profesional, ¿qué es importante para ti?
Y de todas estas variables, ¿cuál es la más importante? ¿La menos? ¿Sabes cómo obtener una calificación global de una oferta de trabajo?
Aunque ya mencionado anteriormente, el valor que le asignas a cada variable definitivamente cambiará dependiendo de tu etapa de vida/profesional; la flexibilidad de horario puede ser más relevante para una mujer ejecutiva con hijos pequeños, mientras que las oportunidades de aprendizaje serán más relevantes para un recién egresado buscando su primer empleo.
Puede que pienses “lo que me urge conseguir trabajo… no voy a estar calificándolo” y es muy válido. Si esta frase viene a ti al momento de buscar tu primer empleo, debes tener claro cuál es tu trabajo ideal para no estancarte. En otro caso, si ya tienes suficiente experiencia y estás buscando desesperadamente empleo, evaluar lo que estás aceptando te dará claridad en lo que estás dejando sobre la mesa al tener esa propuesta que tanto te urge y, una vez que hayas podido estabilizarte, buscar algo mejor.
Por otro lado, es seguro que en algún momento podrás elegir entre dos trabajos; y no precisamente es que tengas dos ofrecimientos, sino entre tu trabajo actual y una nueva oferta. Esta herramienta te ayudará a hacer la comparación de una forma objetiva y a darte cuenta de que probablemente tu trabajo actual no está tan mal y sabrás dónde hacer los ajustes necesarios.
Por último, hay cosas que no estarán escritas en las cartas de ofrecimiento, pero definir claramente los factores que quieres evaluar te ayudará a hacer las preguntas clave y con la profundidad adecuada al momento del proceso de reclutamiento.
Ya entrando en materia, lo primero es definir los factores a evaluar. Estos son algunos ejemplos:
Compensación total. Tu sueldo, bonos, aguinaldo adicional y todas las prestaciones que puedes convertir en dinero a corto plazo. Puedes anualizar o mensualizar este valor. Aquí siempre te recomendaremos llevarlo a términos mensuales.
Prestaciones. Seguros, vacaciones (días y pago), automóvil, gasolina y, muy lamentablemente, actualmente algunas herramientas de trabajo entran aquí.
Flexibilidad. El cumplimiento de un horario y la flexibilidad del trabajo remoto. Los permisos y cómo se gestionan.
Marca / empresa. La forma definitiva es que te imagines cómo se verá este trabajo en tu currículum cuando ya no estés en la empresa. No es lo mismo decir que trabajaste para Google o Apple que para Sánchez y Martín (esta última es una gran empresa de Guadalajara, pero no tan conocida).
Equipo / Jefe. Qué tan relevante será tu equipo de trabajo y/o a quién le reportes directamente. Haber trabajado para cierta gente o en ciertos equipos, al igual que el punto de la marca de la empresa, será una medalla adicional que puedes colgar en tu currículum.
Impacto, aprendizaje, nivel de stress, nivel de viaje, etc.
Sin más te dejamos la plantilla.